Análisis de la producción y ahumado de chile jalapeño (Capsicum annuum L.) en la región productora de Escárcega, Campeche, para proponer el establecimiento de un horno deshidratador – ahumador
Tesis de licenciatura
Versión publicada
Trabajo de Observación
Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro
Saltillo, Coahuila, México.
"El consumo de chiles verdes en México se ha incrementado gradualmente
en los últimos 20 años; así de 8.8 kg de consumo per cápita que se tenía en
1985 se incrementó a 10 kg en el 2000; reflejando lo importante que es esta
hortaliza en la dieta del Mexicano.
El chile es uno de los cultivos hortícolas de mayor importancia en México y
el de mayor consumo popular, especialmente en estado fresco, aunque
también se consume procesado en forma de salsas, polvo y encurtidos.
En México se siembra chile jalapeño básicamente en dos regiones, una es
la zona productora del trópico húmedo (Veracruz, Campeche, Oaxaca y Q.
Roo) y la otra es la zona semiárida representada por Delicias, Chihuahua,
Sonora y Sinaloa.
Se calcula que de toda la producción de chile en México el 20% se destina
para la obtención de chile chipotle, siendo los demandantes principales de
este producto las industrias y empresas dedicadas a la transformación de
esta hortaliza, y que les es indispensable al ser su materia principal; estas
son entre otras: Alimentos del Fuerte S. A de C. V, Conservas la Torre S. A
de C. V., Productos del Monte S. A de C. V., Herdez, Conservas la
Costeña.
La deshidratación de chiles en México está generalizada en los estados de
Guanajuato, Aguascalientes, Zacatecas y Jalisco; realizándose en hornos,
donde se separa del fruto más del 75% de humedad, efectuándose esta
operación en 25 – 28 horas aproximadamente, empleando gas como
combustible.
Existe la experiencia de productores que se dedican a la deshidratación de
chiles que propiamente se destina a este proceso y que utilizan gas como
combustible, que sometieron a los frutos jalapeños al mismo proceso, con
la finalidad de obtener los chipotles, pero se afectaros drásticamente sus
propiedades organolépticas, traduciéndose en una aceptación negativa por
parte de los consumidores, al no contar estos con el acabado característico
del proceso de ahumado."
Estudiantes
Investigadores