Evaluación de un biofermento a base de sargassum sp. para la bioestimulación en la germinación de semillas y plántulas de tomate (solanum lycopersicum l.)
Tesis de doctorado
Versión publicada
Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro
Saltillo, Coahuila, México
"En la actualidad existe una indiscutible necesidad de proteger el medio ambiente
y contrarrestar los efectos adversos que ocasiona el cambio climático en las
prácticas agrícolas modernas (Lopez et al., 2020), ya que es sabido que el estrés
biótico y abiótico impide que los sistemas de cultivo alcancen su potencial de
rendimiento, debido a que el estrés constituye una amenaza para el crecimiento
(Yakhin et al., 2017) y productividad de las plantas (Hernández-Herrera et al.,
2019). Por su parte el estrés hídrico provocado por el déficit de agua es uno de
los factores principales que afectan el crecimiento y la productividad agrícola,
reduciendo el rendimiento de los cultivos, lo cual representa una amenaza para
la seguridad alimentaria (Sytar et al., 2019; Hernández et al., 2022). Al mismo
tiempo, se prevé que este problema se agravara, ya que la frecuencia e
intensidad de la sequía va aumentando día con día en todo el mundo (Bechtold
and Field, 2018).
Por lo tanto mejorar la productividad de los cultivos bajo estrés abiótico es uno
de los mayores desafíos que enfrenta la comunidad científica agrícola (Dalal et
al., 2019), pues la comprensión actual de los mecanismos involucrados y las
estrategias para mitigar los efetos del cambio climático son limitados (Melo et al.,
2024). Por dicha razón, para reducir los daños en los cultivos expuestos al estrés
ambiental, la aceptación del uso de extractos de algas (Ali et al., 2021) como
bioestimulantes se están integrando cada vez más en los sistemas de
producción, con la finalidad atenuar el estrés abiótico (Petropoulos et al., 2020;
Hernández et al., 2022), mejorar los procesos fisiológicos y aumentar la
producción agrícola, ya que el alivio de los efectos del estrés en la regulación del
crecimiento y desarrollo de las plantas durante la ontogénesis son factores
importantes que determinan la productividad de las plantas cultivadas
(Battacharyya et al., 2015; Yakhin et al., 2017).
Por otra parte existen pruebas sólidas de que las algas o extractos de algas
marinas añadidas al suelo pueden ayudar a la retención de agua, a la aireación
del suelo y a promover el intercambio de cationes (Du Jardin, 2015; Reis et al.,
2020). Sin embargo, los beneficios agrícolas también van a depender de la
especie de alga utilizada (Arioli et al., 2015). Así mismo se sabe que los extractos
de algas representan más de un tercio del mercado mundial de los
bioestimulantes (EL Boukhari et al., 2020) y las macroalgas más utilizadas en la
agricultura o en la elaboración de productos bioestimulantes son las algas pardas
o marrones (Hernández Carmona et al., 2018; Pérez et al., 2020; Reis et al.,
2020).
En particular el género Sargassum es una de las algas pardas utilizadas para la
elaboración de productos con fines agrícolas, alimenticios, farmacéuticos, entre
otros (Leal et al., 2020), pero en la actualidad el mar caribe se encuentra invadido
por Sargassum spp. Entre las especies abundantes se encuentra Sargassum
fluitans y Sargassum natans (Chávez et al., 2020), las cuales han provocado
crisis ambiental, turística, económica y de salud, debido a las cantidades masivas
que depositan en las costas de la región (Arencibia et al., 2020). Fue a partir del
año 2011 que iniciaron las invasiones masivas y continuaron de forma irregular
pero recurrente en los siguientes años, la intensidad de estos eventos se ha
incrementado y reflejado en volúmenes mayores de estas macroalgas ( Wang
and Hu, 2017). Existen hipótesis de que esto se puede deber a los pronunciados
cambios de temperatura, al incremento de tormentas tropicales y al
enriquecimiento de nutrientes en el rio Amazonas, que incide en el mar de los
sargazos en el Atlántico, entre otros factores (Arencibia et al., 2020). De acuerdo
con lo anterior, cada vez son más los estudios que buscan emprender acciones
innovadoras para la valorización de la biomasa de sargazo en la elaboración de
diferentes productos agrícolas o cualquier otro bioproducto, esto para ayudar a
disminuir los volúmenes de esta macroalga, en lugar de depositarlos en
vertederos o simplemente dejarlas en descomposición (Parađiković et al., 2019).
También se ha reportado que los extractos de algas marinas contienen una
amplia gama de compuestos bioactivos (Shamya et al., 2020), pero sus métodos
de extracción dependen de lo que se quiere obtener. Sin embargo hay poca
información detallada sobre los procesos tecnológicos de extracción de
compuestos de algas con fines agrícolas, debido a que los métodos de
fabricación pocas veces son publicados o se mantiene como una patente (Nabti
et al., 2017). Por lo tanto, se está prestando atención a nuevos métodos que
permitan mejorar la extracción de compuestos bioactivos sin que se degraden
(Michalak and Chojnacka, 2015). Anteriormente se ha mencionado que el
proceso de fermentación es una herramienta para aumentar los compuestos
bioactivos, dada su asociación con un aumento de fitoquímicos, polisacáridos
antioxidantes, y péptidos antioxidantes producidos por hidrolisis o transformación
microbiana (Hur et al., 2014; Zhao et al., 2021), pero es poca la información
empleando algas marinas en un proceso de fermentación para obtener un
producto agrícola.
Así mismo, el cultivo de tomate es una de las principales hortalizas cultivadas en
el mundo, y debido a su importancia se han realizado muchas investigaciones
aplicando diferentes tipos de productos, con el fin de mejorar la productividad del
cultivo, la calidad del fruto, y la resistencia al estrés biótico y abiótico (Gedeon et
al., 2022). Debido a lo ya mencionado, el objetivo de esta investigación fue utilizar
sargazo en un proceso de fermentación liquida para obtener un biofermento, y
aplicarlas en semillas y plántulas de tomate, para evaluar el efecto
bioestimulante"
Estudiantes
Investigadores