Estimación del efecto de un incendio forestal en la erosión hídrica mediante la aplicación del modelo rusle en la microcuenca del cañón de san lorenzo
Tesis de licenciatura
Versión publicada
Investigación descriptiva
Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro
Saltillo, Coahuila, México
"Esta investigación estimó la pérdida de suelo por erosión hídrica en la microcuenca de San
Lorenzo, el municipio de Saltillo en el estado de Coahuila, México, utilizando el modelo
RUSLE (Ecuación Universal Revisada de Pérdida de Suelo). El análisis consistió en evaluar
una microcuenca antes de un incendio forestal y los efectos que tiene este después de que
ocurre, y la recuperación que esta presenta dos años después del evento.
Para este objetivo, el factor R (erosividad de la lluvia) se estimó a partir de datos diarios de
precipitación con resolución temporal de 1 minuto obtenidos de la red universitaria de
observación atmosférica (RUOA- UNAM) en el Observatorio atmosférico de Saltillo los
datos utilizados fueron de mayo del 2015 diciembre del 2024. El factor K (erodabilidad del
suelo) se estimó utilizando los valores propuestos por de la FAO (1998) y el mapa de suelos
del INEGI (1977), El factor LS (longitud e inclinación) se obtuvo de un Modelo Digital de
Elevación (MDE) de 5 m. El factor C (factor de protección por cobertura vegetal) se generó
de imágenes del Sentinel-2 y se procesó a NDVI (Normalized Difference Vegetation Index),
que luego se transformó a valores de C, basados en una relación empírica de Ayalew et al.
(2020).
El factor P (prácticas de conservación) fue excluido del análisis, ya que en la microcuenca
no existe información sobre manejo o conservación del suelo (una constante de una unidad
en todos los casos).
En términos generales, la microcuenca presentó una pérdida promedio de suelo estimada en
182.32 t/ha/año. Según los criterios de clasificación de severidad de la erosión establecidos
por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT, 2012), en el año
2021 predominaban las categorías de erosión alta (1,504 ha) y moderada (264 ha), mientras
que el área clasificada con erosión extrema abarcaba 640 ha. Posterior al incendio ocurrido
en 2022, se registró un aumento considerable en la superficie afectada por erosión extrema,
alcanzando 1,093 ha en ese año y expandiéndose a 1,166 ha en 2023. No obstante, para el
año 2024 se observó una leve recuperación, reflejada en la disminución del área con erosión
1
extrema a 806 ha, mientras que las clases alta y moderada abarcaron 1,385 ha y 219 ha,
respectivamente.
En las áreas no afectadas por el incendio, la tasa de pérdida de suelo se mantuvo estable, con
un promedio cercano a los 182.50 t/ha/año, muy similar al promedio general de la
microcuenca. Esta estabilidad sugiere que la cobertura vegetal en estas zonas continuó
desempeñando un papel efectivo en el control de la erosión.
Por el contrario, en la zona afectada por el incendio se observó un incremento significativo
en la pérdida de suelo, al pasar de 133.08 t/ha/año antes del evento, a 274.22 t/ha/año después
del mismo. Este marcado contraste evidencia el papel crucial que desempeña la vegetación
en la mitigación de la erosión hídrica del suelo y subraya la vulnerabilidad de las áreas
forestales a procesos erosivos severos cuando dicha cobertura es eliminada por eventos como
los incendios."
Estudiantes
Investigadores