Plan de manejo de la cuenca hidrológica de Pénjamo, en el Estado de Guanajuato
Tesis de licenciatura
Versión publicada
Investigación descriptiva
Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro
Saltillo, Coahuila, México
"Una cuenca hidrográfica es el territorio donde el agua de lluvia se concentra y fluye hacia un punto de salida común, siguiendo la topografía del terreno. Funciona como un embudo natural que dirige el escurrimiento hacia ríos, arroyos o cuerpos de agua receptores. Sus límites están marcados por las divisorias de aguas o parteaguas. Algunas cuencas pueden ser cerradas, lo que hace que el agua quede contenida dentro de sus límites (IMTA, 2019).
Las cuencas constituyen unidades funcionales donde interactúan procesos naturales y humanos; por ello, su gestión adecuada es esencial para la disponibilidad y calidad del agua y del suelo (Sánchez-Vélez et al., 2003). Sin embargo, en las últimas décadas se han acelerado los cambios en el uso del suelo debido a la expansión agrícola, urbanización e infraestructura, generando degradación ambiental y afectando el ciclo hidrológico (Trucíos-Caciano et al., 2011). La falta de una gestión adecuada ha provocado escasez de agua y contaminación por descargas no tratadas (CONAGUA, 2021), lo que evidencia la necesidad de estrategias integradas de manejo.
Una cuenca se forma por procesos de erosión hídrica y se alimenta de manantiales que dan origen a ríos y a toda la red de drenaje (Padovesi Fonseca, 2020; Luisse Silva & Hidalgo Mantovani, 2020). El ciclo hidrológico en la cuenca está estrechamente relacionado con sus características morfométricas, geomorfología, climatología, uso del suelo y cobertura vegetal, factores que permiten clasificar y comparar cuencas (Córdova, 2016).
La gestión de las cuencas es compleja porque sus límites no coinciden con divisiones político-administrativas, lo que fragmenta la administración del agua por sectores y dificulta la gobernanza integrada. Es necesario coordinar a instituciones públicas y privadas para evitar conflictos y asegurar un manejo sostenible (Chávez et al., 2002).
En el ámbito legal, el artículo 3° de la Ley de Aguas Nacionales define conceptos clave como aguas nacionales y acuíferos, los cuales son formaciones geológicas que almacenan y permiten el flujo del agua subterránea. Estas definiciones son fundamentales para la regulación y aprovechamiento del recurso hídrico.
Estructuralmente, una cuenca incluye subcuencas y microcuencas, y se divide en tres zonas: alta, media y baja. La zona alta inicia en las divisorias y genera los primeros escurrimientos; la zona media reúne y transporta el agua con pendiente moderada; la zona baja concentra el mayor caudal y desemboca en cuerpos de agua (IMTA, 2019). Además, toda cuenca contiene un río principal, afluentes, terrenos, ecosistemas y áreas de captación, almacenamiento y descarga, cada una con funciones específicas en la regulación del flujo, sedimentos y calidad del agua (Ordóñez Gálvez, 2012; Cotler Ávalos et al., 2013)"
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